SANTA FE
Condenas impuestas a dos policías que le sustrajeron 1.500 dólares a un hombre en el marco de un control vehicular en la ciudad de Santa Fe.
Condenaron a dos policías que le sustrajeron 1.500 dólares a un hombre en el marco de un control vehicular en la ciudad de Santa Fe
Se trata de Pablo Tomás Pérez y Leandro Nahuel Cárdena, a quienes se les impusieron penas a prisión condicional y se los inhabilitó para ejercer la función policial. Además, recibieron multas por un total de 2.400.000 pesos. La sentencia fue dispuesta en un juicio abreviado que se desarrolló esta tarde en los tribunales de la capital provincial. El fiscal Ezequiel Hernández estuvo a cargo de la investigación y destacó que “la víctima pudo recuperar la totalidad de su dinero momentos después del ilícito”.
Dos policías fueron condenados por haberle sustraído 1.500 dólares a un hombre en el marco de un control vehicular en la ciudad de Santa Fe. Se trata de Pablo Tomás Pérez y Leandro Nahuel Cárdena, a quienes respectivamente se les impusieron tres años de prisión condicional y dos años y seis meses de prisión condicional y se los inhabilitó para ejercer la función policial por el doble del tiempo de las penas que recibieron. Además, se les ordenó pagar multas por 2.400.000 pesos –cada uno tendrá que abonar 1.200.000 pesos.
La sentencia fue dispuesta por la jueza Rosana Carrara, en un juicio en el que se abreviaron los procedimientos que se desarrolló esta tarde en los tribunales de la capital provincial.
El fiscal Ezequiel Hernández llevó a cabo la investigación que permitió llegar a las condenas. En tal sentido, destacó que “la víctima pudo recuperar la totalidad de su dinero momentos después del ilícito”, y agregó que “hoy estuvo presente en la audiencia y manifestó ante la jueza su conformidad con lo resuelto”.
Automóvil
Hernández afirmó que “el viernes 3 de julio alrededor de las 19:00, los condenados brindaban servicio en la Brigada Motorizada de la Unidad Regional I y, con abuso de sus funciones, en Boulevard Pellegrini y San Lorenzo interceptaron a un hombre que circulaba en un automóvil en el que también iba su pequeño hijo”.
El fiscal relató que “los policías le dijeron al hombre que resultó víctima que se trataba de un control vehicular, revisaron el auto y encontraron dinero en moneda nacional y en dólares estadounidenses”. En tal sentido, remarcó que “le aseguraron que estaba prohibido tener efectivo en el auto, amenazaron con detenerlo y poner al niño a disposición ‘de Niñez’ y le manifestaron que si en lugar de obedecerlos decidía denunciarlos, iba a terminar ‘dentro de una bolsa’”.
Según detalló el funcionario del MPA, “a raíz de la intimidación y por temor a sufrir daños mayores, el conductor les entregó a los uniformados 400 dólares en la esquina de Luciano Molinas y Saavedra”. A su vez, puntualizó que “cuando los policías se alejaron, advirtió que además le habían hurtado 1.100 dólares que tenía guardados debajo de un asiento”.
En tanto, el fiscal valoró que “de inmediato, la víctima radicó la denuncia correspondiente ante la Unidad Especial de Asuntos Internos, cuyos integrantes hallaron los 1.500 dólares en poder de los condenados”, y remarcó que “actuaron de forma rápida y eficaz”.
Agresión
“Pérez además fue condenado porque el año pasado agredió físicamente a un joven en el marco de un procedimiento policial desarrollado en Santo Tomé por el supuesto robo de una motocicleta”, sostuvo Hernández.
En relación con este ilícito, señaló que “al requisar a la víctima, quien estaba junto a otras personas en cercanías de la esquina de Uruguay y Gobernador Iriondo, el uniformado le dio un golpe de puño y un codazo en el rostro”. Al respecto, precisó que “el joven resultó herido”.
Responsabilidad penal
Pérez y Cárdena reconocieron su responsabilidad penal como coautores de exacciones ilegales agravadas y hurto calificado (por haber sido cometido por integrantes de la fuerza policial). A su vez, el policía al que se investigó por el ilícito que tuvo lugar en Santo Tomé admitió la autoría de vejaciones.
Junto con sus abogados defensores, los condenados aceptaron la atribución delictiva, las penas impuestas y la decisión de abreviar los procedimientos del juicio.