Decreto. El Gobierno reorganizó el Renar: tendrá nueva conducción y más facultades sobre armas y explosivos
El Registro Nacional de Armas pasará a funcionar como un organismo desconcentrado del Ministerio de Seguridad Nacional. El decreto define una nueva estructura y más competencias.
El Gobierno nacional reorganizó el Registro Nacional de Armas (Renar), que pasará a funcionar como un organismo desconcentrado dentro de la órbita del Ministerio de Seguridad Nacional. La medida fue oficializada este viernes mediante el Decreto 770/2026, publicado en el Boletín Oficial.
La norma establece una nueva estructura para el organismo y precisa sus funciones en materia de registro, autorización, control y fiscalización de las actividades vinculadas con armas, municiones, explosivos y otros materiales controlados.
El Renar tendrá entre sus objetivos “prevenir y combatir la violencia armada” y el tráfico ilícito de armas, municiones, explosivos y materiales relacionados, según establece el decreto.
Uno de los cambios introducidos por la reorganización es el nuevo esquema de conducción. El organismo estará encabezado por un director ejecutivo, con rango y jerarquía de secretario, y contará con un subdirector, con rango y jerarquía de subsecretario.
Ambas autoridades serán designadas por el Poder Ejecutivo Nacional.
El director ejecutivo tendrá a su cargo la conducción y representación del Renar. Además, podrá dictar actos administrativos generales y particulares vinculados con la aplicación e interpretación de la normativa sobre armas de fuego, explosivos y otros materiales controlados.
Qué funciones tendrá el organismo
El Decreto 770/2026 asigna al Renar competencias para registrar, autorizar, controlar y fiscalizar distintas actividades relacionadas con el mercado legal de armas y otros materiales controlados.
Entre sus funciones se encuentran la registración y fiscalización de armas, municiones y artefactos explosivos; la fabricación y comercialización; la adquisición, transferencia y traslado; y los controles vinculados con la tenencia y portación.
El organismo también tendrá intervención en la importación, exportación y tránsito de estos materiales. A su vez, sus atribuciones alcanzarán los procedimientos relacionados con secuestros, incautaciones, decomisos y destrucción de materiales controlados.
El Renar tendrá además bajo su órbita al Banco Nacional de Materiales Controlados y su red de depósitos, junto con el Registro Único de Información y un banco nacional informatizado de datos.
Medidas preventivas y control de materiales
La nueva normativa también le otorga al organismo la posibilidad de disponer medidas preventivas o cautelares, como la suspensión preventiva de autorizaciones o habilitaciones y la inmovilización administrativa de materiales controlados.
El decreto aclara que la reorganización “no implica un incremento en la cantidad de unidades organizativas de la Administración Pública Nacional”.
El Renar, como organismo desconcentrado
La norma incorpora al Registro Nacional de Armas dentro de la categoría de organismos desconcentrados dependientes del Ministerio de Seguridad Nacional.
En ese esquema también se encuentran organismos y fuerzas como la Agencia Federal de Emergencias, el Servicio Penitenciario Federal, la Gendarmería Nacional, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Policía Federal Argentina y la Prefectura Naval.
La incorporación a esta categoría administrativa no implica que el Renar tenga el mismo rango que las fuerzas de seguridad, sino que establece una nueva estructura de dependencia dentro del Ministerio de Seguridad Nacional. La cartera está actualmente a cargo de Alejandra Monteoliva.
El antecedente: el regreso del Renar
La reorganización se produce poco más de un año después de que el Gobierno nacional dispusiera la reconversión de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac) en el Registro Nacional de Armas.
Esa decisión había sido establecida mediante el Decreto 445/2025, publicado en julio de 2025. De esta manera, volvió a funcionar el Renar, organismo creado en 1975 como autoridad de aplicación de la Ley Nacional de Armas y Explosivos 20.429.
Desde entonces, el Gobierno avanzó con distintas modificaciones en la regulación del mercado legal de armas. Entre las medidas adoptadas se encuentran cambios en los requisitos para obtener y renovar la condición de Legítimo Usuario, la habilitación de credenciales digitales y la reducción de la edad mínima para acceder a esa condición, que pasó de 21 a 18 años.
También se modificaron regulaciones vinculadas con determinados tipos de armas semiautomáticas y se eliminaron algunas tasas que debían abonar entidades de tiro, cazadores y determinados usuarios comerciales y colectivos.
la voz.